CUENTO
Por: Cesar Mendoza León.
Esta es la historia de un joven al que se conocía como
Rojo, su nombre verdadero era Aron, pero lo conocía de esa forma, debido a que
al nacer tenía el cabello y ojos rojos, eso en su pueblo era muy extraño y los
abuelos conocidos como los más sabios creían que su aspecto era debido a una
maldición por un brujo muy poderoso, ya que se asociaba ese color con demonios
o mala suerte. Esto desafortunadamente lo creería la gente, incluso el rey
quien se encargaría de mantenerlo lejos del pueblo viviendo en una lejana casa.
Rojo nunca fue tratado como un chico normal, no iba a
la escuela y la gente evitaba el
contacto con él, pero el chico era muy pequeño y no entendía exactamente lo que
pasaba e iba a jugar cerca de un rio donde después de jugar solo se sentaba
cerca de un manzano e intentaba imaginarse historias increíbles que nunca nadie
podría atreverse a imaginar. Después de mucho tiempo cuando ya era un joven que
no hablaba con nadie y no se dejaba ver más que cuando salía al rio ya no a
jugar, debido que había perdido el interés por esas cosas desde hace tiempo,
pero aún se sentaba bajo el manzano a pensar e imaginar que salía al pueblo y
la gente lo veía como a alguien importante y no como a un fenómeno que podría
atraer maldiciones. En eso pensaba cuando vio a lo lejos en el rio a un pequeño hombre en medio del rio, este
hombre con apariencia extraña, tanto como si fuera un anciano se movía
desesperadamente como si luchara con algo, rojo lo vio y se dio cuenta que no
se podía estar ahogando debido que el rio no llevaba corriente a menos que
aquel sujeto no supiera nadar, inmediatamente que pensó esto se levantó y
empezó a correr desesperadamente para ayudarlo, al llegar a la orilla saltó
dentro del rio y salvó a aquel sujeto. Ya a salvo se dio cuenta de que en
verdad estaba anciano pero era más pequeño de lo que se veía, este le comentó
que pensaba que iba a morir puesto que por ese lugar la gente no acostumbraba a
pasar por alguna extraña razón que el desconocía debido a que era nuevo en el
pueblo, pero según le habían dicho, que por aquel lugar vivía un sujeto extraño
producto de una maldición, rojo se dio cuenta inmediatamente de cuál era la
razón, y esto lo sorprendió mucho, ya que no creía que la gente fuera tan mala
para decir cosas tan malas de él sin ni siquiera verlo o conocerlo y evitar así
que se acercaran. Este hecho sería suficiente para que Rojo se decidiera a ir
al pueblo, así que entró a su casa tomó una armadura antigua, se encargó que le
cubriera el cabello y los ojos e inmediatamente fue al pueblo montado sobre un
corcel, pero antes de salir se encontró al anciano, y este le dijo que esperaba
mucha suerte que él sabía exactamente quién era y no pensaba que fuera producto
de una maldición o algo parecido, sino todo lo contrario ya que se había dado
cuenta que era una buena persona.
Cuando rojo llegó al pueblo todos desconocían de él,
pero la armadura que llevaba era muy preciosa y sumada con el hermoso corcel
que montaba lo hacían parecer alguien muy importante y de inmediato cuando el
dijo que quería ver al rey fue escoltado al palacio.
Cuando llegó, el rey no se encontraba y tendría que
esperarlo. Mientras esperaba se dio cuenta de lo importante que eran las
apariencias para ese pueblo ya que de ser un monstruo para ellos ahora lo
hacían esperar en el palacio, eso estaba pensando, cuando salió la princesa y esta
al verlo, de inmediato supuso que era un caballero importante con el que de
seguro su padre quería casarla, de inmediato al oír esto Rojo le aclaro las
cosas diciéndole que él no venía por ninguno de esos motivos, que solo quería
hablar con su padre, la princesa no le creyó para nada y le hiso un sinfín de
preguntas, hasta que poco a poco lo fue conociendo mejor y lo invito a platicar
al jardín, después de mucho tiempo de platica Rojo tocó el tema de su boda, la
princesa le dijo que aún no se iba a casar puesto que no encontraba al hombre
ideal y su padre que solo se fijaba en el exterior le buscaba un esposo, pero a
ella eso no le importaba, siguieron hablando y entonces la princesa le pidió
que mostrara el rostro que había detrás del casco, Rojo sin miedo se lo quitó y
la princesa al verlo no se inmuto y le dijo que ella ahora que lo conocía no
creía nada de lo que se decía acerca de él, justo en ese momento Rojo se dio
cuenta que se había enamorado y cuando estaba a punto de decírselo alguien
grito que lo atraparan, lo único que pudo decirle fue que el volvería por ella
y en ese instante el escapó.
Rojo pasaría mucho tiempo escondido y peleando
constantemente para evitar ser apresado, siempre con la ayuda de aquel anciano
a quien supuestamente había salvado, quien siempre aparecía en los momentos más
importantes para ayudarlo y enseñarle muchas cosas.
En una ocasión vio un cartel donde se invitaba a todos
los caballeros a una batalla y quien ganara se le concedería la mano de la
princesa. Esto fue suficiente para Rojo quien se apuntaría para la batalla
siempre con su armadura para evitar ser descubierto.
La batalla se extendería mucho pues serian muchísimos
caballeros de todas partes, pero Rojo los vencería, ya que después de tantas
batallas que habría tenido antes era todo un experto para la batalla y se
proclamaría victorioso y poseedor de la mano de la princesa. Justo cuando fue a
verla, antes de que la princesa le dijera que no se quería casar con el, este
le dijo quién era y le recordó la promesa de que volvería por ella, la princesa
ya no diría nada y estaría de acuerdo en casarse.
Justo antes de la boda se reuniría el pueblo para ver
al vencedor, Rojo frente a todo el pueblo se quitaría su casco y mostraría su
rostro, la gente asustada gritaría pidiendo su ejecución pero esta vez el rey
se opondría, diciendo que él había demostrado ser digno de la mano de su hija y
también ser un excelente guerrero, además de dar una enorme lección a todo el
pueblo.
Que consistía
en: no fijarse sobre el exterior de una persona sino de su interior.
Rojo así, sería al fin feliz ya que se casaría con la
princesa y en un futuro el sería un excelente rey.
FIN.

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