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lunes, 18 de noviembre de 2013

“El viaje a la playa”

       Anécdota
   Ismael Alejandro Julián Rasgado     304


Una tarde sin ninguna razón a mi padre se le ocurrió hacer un viaje sorpresa hacia Huatulco ya era noche y a pesar de ello todos aceptamos muy felices, en cosa de unos 15 minutos arreglamos nuestras cosas y todo lo necesario para el viaje.
Salimos con una gran sonrisa la cual duro muy poco tiempo ya que mi hermano y yo nos quedamos dormidos después de un rato, cuando sentimos ya estábamos en Huatulco apenas iba a amanecer y estábamos tan emocionados por ver como salía el sol de entre el mar, llegando cerca de la playa dejamos el caro a un lado y nos fuimos corriendo a ver el amanecer… fue impresionante ver como un punto rojizo salía dentro del mar y el cielo. Más tarde ya estando como a las 11:50 estábamos comiendo y probando muchos de los platillos de los restaurantes frente al mar platicando de cosas familiares en fin pasándola muy bien.
Más tarde mi hermano en la orilla de la playa diviso una banana y nos propuso a todos subirnos pero mucho más lejos de lo normal  todos aceptamos con gusto sin saber lo que ocurriría… mi hermano y yo fuimos corriendo a decirle al señor , mis padres también y nos subimos los cuatro muy contentos .
 Todos sentimos algo de angustia cuando arranco el señor. Al principio vimos como poco a poco se alejaba de la playa y de las miles de personas que estaban por ahí cerca, cuando el señor empezó a subir la velocidad  comenzamos a sonreír  por cómo se sentía y a la vez miedo por si nos caíamos le gritábamos más fuerte¡¡ más fuerte ¡¡¡ cuando de pronto en un abrir y cerrar de ojos ... PUM       ya estábamos dentro del agua sentí un gran temor ya que en ese momento me estaba ahogando comencé a buscar a mis  padres no los encontraba por ningún lado me empecé a angustiar y comencé a llamarlos escuche a mi hermano y nade para hallarlo gracias a dios lo encontré y juntos llamamos a nuestros padres ,escuchamos la voz de mamá que estaba junto a nuestro padre en ese momento termino mi angustia y  nos sentimos muy felices ya que venían nadando hacia nosotros todos nos abrazamos y no sabíamos que hacer o como llegar  a la playa.
Poco después llego una lancha pero mi padre no se quiso subir y decidió irse nadando, mi madre mi hermano y yo si aceptamos subirnos cuando nos dimos cuenta era el mismo señor de la banana que venía en nuestra búsqueda con otro lanchero le reclamamos por habernos dejado hay y nos explicó que ese era el riesgo de irse más allá de la playa comenzamos a entender todo, nos relajamos un poco y ya como a la mitad se subió mi padre y así llegamos todos juntos a la playa.

Llegando nos bajamos y sentimos un gran alivio le dimos las gracias y nos fuimos a sentar dentro del restaurante y terminamos de comer. Comenzamos a hablar del incidente y lo que sentimos cada uno de nosotros…  al terminar de escuchar a cada uno, nos dimos un gran abrazo y nos fuimos al centro un rato para comprar algún recuerdito y comer más tarde y así después irnos de nuevo a casa con una historia nueva que contar en un futuro.

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