CUENTO
Aranxa
Hernández García
Había una vez en el bosque de las sirenas,
una ciudad de mariposas, las cuales vivían en armonía, donde participaban y
ayudaban a salvar al ambiente. Pero dentro de esas mariposas había una que era
muy curiosa y rebelde, lo que más la identificaba era que tenía un ala rota.
Las mariposas creían que era desobediente porque su autoestima no era muy alta,
pero Lara era así, porque quería investigar más a fondo que hacia el desequilibrio en el ambiente. Lara era
una mariposa morada con verde que parecía que brillaba en la oscuridad, tenía
unas antenas verdes y la parte baja de sus alas eran amarilla.
Un
día las mariposas estaban curando a las flores, cuando de pronto llego Bella,
la mensajera, la cual les dijo:
-Parece que las flores se marchitan, en el área de los
dientes de león hay unos monstruos que las están cortando despiadadamente.
Lara
escucho y rápidamente decidió ir a investigar, pero la reina mariposa le dijo:
-
Lara no puedes ir, es
muy arriesgado y nos podrías poner en peligro, además de que podrías llegar a
perder toda tu ala.
Lara
respondió:
-
Mi reina, si no lo
hago, no sabremos que pasa y como ayudaremos al ambiente, lo que importa es
ayudarlo, mi ala no es el problema.
La
reina le contestó:
-
Si lo haces, quedaras
fuera del reino.
Lara
solo se dio la vuelta y regreso a su casa.
Ella
se preguntó, porque ocurría esto:
-
Las mariposas solo
queremos el bien del ambiente, no somos malas, somos bonitas y alegramos a los
demás animalitos.
Así
que decidió agarrar una maleta e ir a la aventura, imaginándose mil cosas.
Fue
a casa de su mejor amiga Luna, una mariposa de color azul con rosa, la cual era
una amiga solidaria y muy buena onda, ésta le dijo:
-
Luna es mi deber ayudar
a las hermosas plantas así que iré en marcha
a ver qué pasa, solo quiero que sepas que te quiero y siempre serás mi
amiga.
Luna
le dijo:
-
Las mejores amigas son
para toda la vida, juntas hasta el final, así que te acompañare en el viaje, ya
que también quiero ayudar al ambiente.
Las
dos maripositas salieron a la aventura, sin que los guardias las vieran, para
no levantar sospechas dejaron unas hojas rojas que significaban enfermedad.
El
bosque de las sirenas tenía muchos trucos que nadie imaginaba.
Las
maripositas siguieron el camino de los frutales, pero de repente apareció un
fuerte viento que las atrapó, Lara tenía miedo pero se hizo la fuerte para
calmar a Luna, Luna estaba preocupada por el ala de Lara así que la cubrió; el
viento seguía fuerte así que las maripositas entraron en el hueco de un árbol y
ahí se refugiaron.
De
repente una libélula llamada Max brilló y se acercó a ellas:
-
¿Quiénes son?, yo soy
Max una libélula y estoy buscando a los dientes de león ya que ahí ha empezado
una fuerte sequía.
Lara
dijo:
-
Somos Lara y luna, mariposas
ecologistas y también buscamos los dientes de león, ya que se están marchitando
y eso puede provocar el deterioro de
otras plantas.
Max
respondió:
-
Podemos ir juntos, ya
que mi amigo Tom se ha perdido y necesito encontrarlo.
Lara
dijo:
-
Muy bien Max, pero
debes obedecernos.
Lara,
Luna y Max siguieron su camino, el sendero de los frutos se empezaba a acabar,
cuando de pronto escucharon un zumbido.
Max
– Se parece al zumbido de Tom.
Los
tres se acercaron y efectivamente era Tom, que estaba atrapado en una rama.
Pronto
lo liberaron y se les unió a la búsqueda.
Max
– Tom estaba muy preocupado
Tom
– perdón Max, el viento me arrastró.
Max
– ellas son Lara y Luna unas mariposas amigas, ellas también van hacia los
dientes de león.
Tom
–mucho gusto señoritas.
FIN
EDITADO POR: Stephanie Alva

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