Leyenda
Stephanie Sophia Alva Ruiz
María era una niña que vivía en uno de los
muchos apartamentos de un fraccionamiento que apenas se estaban construyendo.
Al principio, era un poco aburrido, pues no había muchas personas con quien
jugar y sus padres no dejaban que se alejará mucho
Un día, cansada de tanto aburrimiento,
decidió salir a explorar todo el fraccionamiento, al llegar a un área algo
despoblada, pudo ver a una niña, vestida de rosa, con la cara agachada. Ansiosa
por jugar, comenzó a llamarla –Niña, niña-
gritaba mientras se apresuraba a llegar con ella. En ese momento, levantó la
cara y se percató que la tenía muy lastimada. Corrió de miedo y salió huyendo
pero ya era demasiado tarde, María estaba muy cerca de la niña. Cuando María ya
no se pudo alejar más, creyó que todo era un juego y le preguntó a cerca del
aspecto de su cara, después recordó que su abuelita le solía contar la
historia que le contaban cuando era
niña. Alguien llamada Sara tenía una amiga con la que jugaba a diario y se
divertían demasiado, todas las tardes salían a jugar y exploraban todas las
calles cercanas a sus casas, todo iba perfecto, hasta que un día llegó otra
niña llamada Ángela, de la cual se hicieron amigas en pocos días; de repente,
su amiga comenzó a sentir celos de Ángela y comenzó a ser violenta y grosera. Entonces ocurrió lo
inesperado, la amiga asesinó a Ángela desfigurándole la cara con un cúter que
le había robado a su padre, Sara sintió tanto miedo que trató de defender a Ángela
pero no pudo hacer nada. Días después la amiga fue encontrada asesinada y tenía
la cara igual de desfigurada como la
tenía Ángela, la policía no encontró pruebas de su muerte y tampoco se
explicaban quién podía haber hecho eso, años después el caso se dio por
perdido.
María tomó la mano de la niña y le dijo –deseo jugar contigo-. La niña también tomó
su mano fuertemente y no la soltó, María se espantó mucho y le rogó que la
dejara irse, pero María jamás regresó.
Desde ese día, después de prohibir el paso
a esa parte del fraccionamiento debido a la desaparición de María, vecinos
aseguran escuchar, por las noches, la risas y juegos de dos niñas, que se
divierten como nunca esperando a que más niños deseen jugar e incluso, niños
aseguran escuchar las voces de dos niñas que les piden jugar con ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario